Un código QR de obra para la lista de empresas presentes

En Francia, desde el 12 de junio de 2023, el Código de Trabajo permite mostrar la identidad de las empresas que trabajan en una obra mediante un código QR. Tomamos ese texto como ejemplo, pero es una norma francesa y solo se aplica a obras situadas en Francia. En otros países la idea sigue teniendo sentido: publicar la lista de empresas presentes detrás de un código que se actualiza. Lo que exija su país lo dirán sus propias reglas, que aquí no describimos. Y esa lista cambia sin parar. Entra un gremio, una subcontrata termina, llega otra. Un código dinámico sigue esos cambios sin que usted toque el soporte fijado en la valla. Esta página no sustituye el consejo de su asesoría jurídica ni de su asociación profesional.

El ejemplo francés: qué dice el texto y qué deja igual

Lo que sigue solo rige para obras en Francia. Allí, el artículo R. 8221-1 del Código de Trabajo (Code du travail) pide al contratista que trabaja en una obra sujeta a licencia de construcción que muestre su nombre, su razón social y su dirección durante todo el tiempo en que se exhibe la licencia, en un cartel legible desde la vía pública. El decreto n.º 2023-452 del 9 de junio de 2023 completó ese artículo: esa información « peuvent également être affichées de manière synthétique sous la forme d'un code bi-dimensionnel visible depuis la voie publique, gratuit pour toute personne appelée à le consulter et généré par un dispositif numérique sécurisé » (puede mostrarse también de forma sintética mediante un código bidimensional visible desde la vía pública, gratuito para cualquier persona que deba consultarlo y generado por un dispositivo digital seguro). Si su obra está en otro país, consulte las normas que se aplican allí.

El texto francés trata únicamente de la identidad de las empresas presentes. El cartel de la licencia de construcción, que regula el Código de Urbanismo francés (artículo R. 424-15), sigue siendo un cartel físico con sus propias menciones, y un código QR no lo sustituye. Los demás carteles de la obra tampoco cambian.

Scanolo proporciona el código, la página que se abre detrás y su alojamiento. No revisa el contenido de su lista y no puede decirle si lo que muestra responde a sus obligaciones. Esa valoración corresponde a la empresa, con sus asesores de siempre.

Qué hace el código de Scanolo, en concreto

El texto francés pone condiciones al propio código. No vamos a afirmar por usted que una herramienta las reúne. Lo que sí podemos es describir con precisión cómo funciona la nuestra, para que juzgue con los datos en la mano.

  • La página se abre en HTTPS en el navegador del teléfono, sin aplicación, sin cuenta y sin pago para quien escanea.
  • El código impreso no cambia nunca: usted sustituye el PDF cada vez que entra o sale una empresa, y el soporte se queda donde está.
  • El código sigue redirigiendo aunque cancele la suscripción o vuelva al plan Gratis, algo que cuenta en una obra que se alarga.
  • Cada destino se comprueba al crearlo y después de forma periódica, y un enlace considerado peligroso se bloquea.
  • El contador de escaneos muestra, día a día y hora a hora, si el código se lee de verdad.
  • Los servidores están en la Unión Europea y la dirección IP de quien escanea no se guarda en claro.

Poner el código en marcha, paso a paso

Empiece por la lista. Para cada empresa, recoja como mínimo lo que cita el texto francés: el nombre, la razón social y la dirección. Algunas empresas añaden el gremio o su número de registro para facilitar las comprobaciones. Eso queda a su criterio.

Ponga esa lista en un PDF de una página, a una sola columna para que se lea bien en un teléfono, con la dirección de la obra arriba y la fecha de la última actualización. En Scanolo, cree un código de tipo PDF y suba el archivo (5 MB como máximo). Cuando algo cambie, suba la nueva versión y el código ya colocado mostrará la lista al día.

Para el tamaño, divida la distancia de lectura entre diez. Un código que se lee desde la acera, a 2 o 3 metros, debe medir de 20 a 30 cm de lado. Imprímalo en un soporte rígido que aguante la intemperie, a la altura de los ojos, orientado a la vía pública y con un margen blanco alrededor.

  • Una frase encima del código, por ejemplo «Empresas que trabajan en esta obra: escanee».
  • Una prueba con dos teléfonos distintos, desde la acera, antes de fijarlo definitivamente.
  • Un código por cartel: al terminar la obra, puede servir para la siguiente con una lista nueva.
  • Una carpeta por jefe de obra o por delegación, para encontrar rápido el código correcto.

Qué plan elegir para una empresa de construcción

El plan Gratis ofrece tres códigos dinámicos, suficientes para probar en una o dos obras. Las páginas llevan entonces la mención «Made with Scanolo» y el historial de escaneos cubre 30 días.

El plan Starter, a 7 € sin IVA al mes y sin permanencia, sube a 25 códigos, añade las carpetas, quita la mención, guarda un año de estadísticas y permite exportar el código en PDF vectorial para quien imprima el cartel. Si tiene más de 25 obras abiertas a la vez, o si varios jefes de obra deben gestionar sus propios códigos, el plan Pro a 19 € sin IVA ofrece 250 códigos y tres miembros en el mismo espacio.

Preguntas frecuentes

¿El código QR sustituye al cartel de la licencia de obra?

No. En Francia, el cartel de la licencia depende del Código de Urbanismo y sigue siendo un cartel físico. El decreto de 2023 solo trata de la identidad de las empresas presentes, prevista por el Código de Trabajo francés. Fuera de Francia, consulte las normas de su país.

¿Garantiza Scanolo que mi cartel está en regla?

No. Nosotros ponemos el código, la página y su alojamiento. El contenido de la lista, su exactitud y su actualización son cosa de la empresa. Si tiene dudas sobre sus obligaciones, pregunte a su asociación profesional o a su asesor jurídico (en Francia, también a la OPPBTP).

¿Pueden las subcontratas introducir sus propios datos?

En Scanolo no: la lista la lleva la persona que gestiona el código. Si quiere que cada empresa se registre ella misma en un espacio compartido, hay herramientas especializadas en obras que funcionan así.

¿Qué pasa con el código al terminar la obra?

Usted decide. Puede ponerlo en pausa, y quien escanee verá una página que lo explica. También puede reutilizarlo en otra obra con una lista nueva, o archivarlo.